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Entrevista a Annamaria Campanini – candidata a la presidencia de IASSW


El Trabajo Social español debería desempeñar un papel más importante en la escena internacional: puede ofrecer aportaciones interesantes

Candidata a la presidencia de la International Association of Schools of Social Work (IASSW), Annamaria Campanini es profesora de Trabajo Social en la Universidad Milano Bicocca. Doctora en Sociología por la Universidad de Trieste por su investigación “Sociología y Trabajo Social: historia de un diálogo”, recibió en 2009 el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Loyola de Chicago por su liderazgo en la educación internacional en Trabajo Social. Autora de numerosas publicaciones en varios idiomas, incluyendo inglés, francés, español y portugués, Campanini participa en la primera jornada del II Congreso Internacional de Trabajo Social que se celebrará en la Universidad de La Rioja.

- ¿Con qué expectativas afronta el próximo II Congreso Internacional de Trabajo Social y XI Congreso de Facultades y Escuelas de Trabajo Social?
El año pasado ya tuve la oportunidad de participar y me quedé muy impresionada por el nivel de las intervenciones y también por el desarrollo que la investigación de Trabajo Social ha tenido en España. Las expectativas son, por tanto, muy altas.

- ¿Qué puede aportar este II CIFETS al Trabajo Social en España y en el plano internacional, sobre todo en el área académica que usted representa?
Creo que el Trabajo Social español debería desempeñar un papel más importante en la escena internacional. Tal vez debido a problemas de idioma hasta ahora no ha habido una presencia significativa, pero creo que puede ofrecer aportaciones interesantes, desde cómo se construyeron los planes de estudio, por ejemplo, para revisar los estándares globales, hasta la difusión de las contribuciones teóricas o incluso de las reflexiones sobre el trabajo de la comunidad o en las prácticas políticas que en España han experimentado un importante compromiso por parte de la comunidad profesional.

- Derechos Humanos e Innovación Social son las claves sobre las que versará el congreso, ¿qué hay de ello en el Trabajo Social?
Son aspectos fundamentales incluidos en la definición internacional y que, en teoría, están bien establecidos y comprendidos. Espero que a través de este congreso se puedan encontrar formas prácticas para ponerlos en funcionamiento en la enseñanza y en la práctica diaria.

- Es una de las candidatas a la presidencia de la International Association of Schools of Social Work (IASSW) / Asociación Internacional de Escuelas de Trabajo Social (AIETS). ¿De qué adolece el Trabajo Social en el ámbito educativo? ¿Son problemas que se repiten en líneas generales en todos los lugares?
Creo que hay situaciones muy diferentes entre los países donde está bien asentada la formación y otros que están al principio de este proceso. Ciertamente, el problema común es preparar trabajadores sociales capaces de hacer frente a los retos de la globalización, al neoliberalismo imperante y ayudar a los estudiantes a trabajar en una situación caracterizada por la incertidumbre y el cambio rápido. Deben subirse a la ola de una forma innovadora, no reclinarse en modos burocráticos de operar, tener en cuenta la complejidad y totalidad de la intervención que no cede en el desarrollo de la dimensión relacional como un elemento fundamental en la intervención dirigida a la persona y a la familia. Pero al mismo tiempo no se debe olvidar intervenir con lógica preventiva y participativa a nivel comunitario y con acciones orientadas a influenciar las políticas sociales.

- ¿Es muy diferente la situación en España respecto a otros países europeos?
Si comparo la ruta seguida por España con la italiana puedo decir que los logros alcanzados en su país son para nosotros un espejismo. El reconocimiento de la disciplina, el mantenimiento de los docentes con experiencia profesional en la transición de las escuelas a las universidades, la construcción de planes de estudios basados en las competencias, donde la presencia de la enseñanza del Trabajo Social es significativa, manteniendo, aún a costa de grandes esfuerzos, actividades realizadas con grupos de estudiantes, el desarrollo de interesantes vías de investigación, la publicación de revistas. Todo esto nos falta de una manera significativa.
Si tengo que pensar en un escenario de mi ideal, en este momento, es el de Suecia, donde está muy presente la consideración del estudiante como un actor importante en el proceso educativo, la capacidad de desarrollar el pensamiento crítico, un trabajo significativo del profesional, la presencia desde varios años de doctorados específicos de servicios sociales, un número muy alto de investigaciones y una gran relación con el territorio.

- ¿Qué le gustaría cambiar o introducir en la educación del Trabajo Social si fuera presidenta del IASSW-AIETS?
Si fuera elegida presidenta de IASSW-AIETS (y desde aquí pido vuestro apoyo) me gustaría, tras consultar con el Consejo, crear una Comisión que, junto a nuestros socios de la FITS, examinará los Estándares Educativos Globales y estimulará la reflexión sobre la educación superior en Trabajo Social y su aplicabilidad cotidiana. El trabajo realizado en el pasado ha sido muy importante, pero en un contexto global cambiante y con importantes desafíos, se requiere de toda nuestra atención y energía para abordar nuevas realidades y evitar que competencias y contenidos curriculares propios al Trabajo Social se realicen sin el conocimiento, la sensibilidad y la precisión que exigen los requisitos profesionales. En particular, creo que debería prestarse mayor atención a la dimensión internacional de los servicios, los derechos, la justicia social y el desarrollo social sostenible.

- ¿A qué retos o desafíos se enfrenta el Trabajo Social en los próximos años?
Creo que el mayor reto es ganar visibilidad y peso, también político, para no seguir siendo ejecutores pasivos de las políticas sociales que a menudo son contrarias a los principios y valores del Trabajo Social. Los muchos problemas que aquejan a la sociedad contemporánea (y que han sido claramente identificados en las cuatro áreas de la agenda global) requieren proactividad, capacidad de leer la realidad y proponer respuestas innovadoras a niveles micro, medio y macro, con base en los resultados de investigaciones que acrediten también científicamente el punto de vista del Trabajo Social.

- ¿Cómo está siendo la relación entre profesión y universidad en el Trabajo Social? ¿En qué medida la práctica profesional está presente en el área académica?
Esta relación no está siempre presente y donde falta se crea un problema. La universidad se convierte en un contexto auto-referencial y la formación se enfoca a la “producción” de "graduados " y no profesionales. Las deficiencias se pueden encontrar en varias áreas: la escasez de profesores provenientes de la profesión, una limitada presencia en los curriculum de horas dedicadas a las prácticas de campo o separación estricta de los contenidos de los cursos y la experiencia práctica; o la exasperante presión sobre los docentes para hacer investigación y publicar al final de una evaluación de la función docente o del departamento y no en una relación productiva con el territorio.

- Si tuviera que definir el Trabajo Social en una frase, ¿cómo lo definiría?
Una profesión que se compromete a la realización de los derechos y la justicia social.

II Congreso Internacional de Trabajo Social

20, 21 y 22 de Abril de 2016